Todo empieza con una huella
Un programa lee el documento completo y calcula un código único: su huella digital, o hash. Un algoritmo común es SHA-256.
Si cambias una sola letra, la huella cambia por completo. Por eso sirve para saber si alguien tocó el documento.
La clave privada sella la huella
Para firmar, la clave privada, que solo controla quien firma, sella esa huella. Ese sello es la firma.
El certificado, emitido por una entidad que verificó la identidad de la persona, permite que cualquiera compruebe que el sello es suyo.
Verificar es volver a calcular
Para verificar, se calcula de nuevo la huella del documento y se compara con la que quedó firmada. Si coinciden, nadie lo modificó después de la firma.
Un sello de tiempo agrega cuándo se firmó, y un código de verificación o un QR permite que cualquier persona haga la comprobación sin instalar nada.
Qué dice la ley en Chile
La Ley 19.799 da a los documentos firmados electrónicamente el mismo valor que a los firmados en papel, salvo excepciones.
La ley distingue la firma electrónica simple de la avanzada. La avanzada exige un prestador de servicios de certificación acreditado.