Un terremoto no llega todo de una vez
El 12 de febrero de 2026, con un sismo de magnitud 6,1 en la Región de Coquimbo, miles de celulares Android avisaron antes de que se sintiera el movimiento.
Un sismo emite dos tipos de onda. Primero sale la onda P: rápida y casi imperceptible. Detrás viene la onda S, más lenta, que es la que sacude todo.
El celular como sensor
El teléfono tiene un acelerómetro, el mismo sensor que gira la pantalla. Si está quieto, puede notar esa primera onda.
Cuando muchos teléfonos de una misma zona la detectan al mismo tiempo, avisan a un servidor de Google. Ahí se calcula dónde fue el sismo y qué tan fuerte es, y la alerta sale a los celulares cercanos.
Por qué llega antes
La onda S avanza a unos 3 o 4 kilómetros por segundo. La alerta viaja por internet, miles de veces más rápido.
Mientras más lejos del epicentro, más segundos de ventaja. Muy cerca, en cambio, la alerta puede llegar junto con el movimiento.
Para revisar que esté activa: Configuración del teléfono, sección Seguridad y emergencia.